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El principal error en nutrición

Friday 8 March 2024


El error más importante de la nutrición es tomar el nutricionismo como la base para determinar la alimentación más apropiada. A mi parecer, la guía que deberíamos tomar como referencia, debería estar basada en los alimentos y no en sus nutrientes.

El nutricionismo está basado en el estudio de los nutrientes de los alimentos. Según Wikipedia, “Nutricionismo es un paradigma que presupone que son los nutrientes científicamente identificados en los alimentos los que determinan el valor de los distintos alimentos que forman la dieta. En otras palabras, expresa la idea de que el valor nutricional de la comida es la suma de los valores nutricionales de todos sus nutrientes individuales, vitaminas, y otros componentes”

Las implicaciones que ello supone son:
* Solamente las personas que tienen estudios sobre nutricionismo conocen cómo debemos alimentarnos. Así pues, considera a las personas que no han profundizado en esta materia incapaces de saber alimentarse.
* La formación en nutrición es un grado universitario, donde se incluyen asignaturas de anatomía y fisiología humana, biología, bioquímica, bromatología, microbiología, psicología, toxicología, estadística, tecnología culinaria, patología, higiene y seguridad alimentaria, dietética, farmacología, salud pública, legislación alimentaria y sanitaria, entre otras. Se considera, pues, necesario realizar al menos 3 años de estudios de elevada dificultad para saber alimentarse correctamente.

El nutricionismo ha llegado a tal extremo que en la cultura popular occidental está expandida la idea de que debemos tomar ciertos alimentos por la razón de que contienen ciertos nutrientes que son necesarios para ciertas partes de nuestro cuerpo: leche porque contiene calcio para nuestros huesos; carne y pescado porque contiene proteínas para nuestros músculos; pescado azul por el omega 3 para nuestro cerebro; zanahoria por la vitamina A para la vista; naranjas por su vitamina C para los resfriados; y así sucesivamente; existe una larga lista de mitos sobre los alimentos.

De esta forma nos pueden justificar la razón por la que debemos tomar cualquier tipo de productos: el café, el chocolate y el vino por los antioxidantes que contienen; la soja por sus fitoestrógenos, para las mujeres en menopausia; las alcachofas para desintoxicar el hígado … y nos pueden vender yogures para regular el nivel de colesterol; cereales fortificados con vitaminas y minerales para que los niños crezcan fuertes; tostadas o galletas integrales para el estreñimiento; edulcorantes, como la sacarina, para adelgazar; y todo tipo de complementos alimentarios de vitaminas, minerales, proteínas, etc. Pero no se tiene en cuenta las sustancias perjudiciales para nuestra salud que estos productos también contienen: la cafeína del café, la teobromina del chocolate, el alcohol del vino, los goitrógenos y demás antinutrientes de la soja; y que todo tipo de productos destinados a un cierto problema de salud son, de hecho, medicamentos, y como tales, con efectos secundarios.

Al observar la naturaleza, nos damos cuenta de que los animales conocen exactamente cuáles son los mejores alimentos para nutrirse y mantienen una salud perfecta, siempre y cuando no hayan sido expuestos a alimentos procesados, como es el caso de los animales domésticos. No necesitan hacer largos estudios para saber nutrirse, simplemente siguen sus instintos. Entonces, ¿podríamos los hombres hacer lo mismo, es decir, seguir nuestros instintos? Sí, pero en condiciones muy especiales, las cuales no se dan nunca en las personas que viven en el mundo occidental:
De la misma forma que los animales salvajes, tener a nuestra disposición solamente alimentos naturales, es decir, poder escoger solamente entre alimentos que se encuentran en la naturaleza en estado puro.
1) Los alimentos no deberían haber sufrido ningún tipo de procesado: ni cocinado, ni triturado, ni extraído de otros alimentos como el aceite o el azúcar, ni congelado, etc.
2) Los alimentos no deberían haber sido modificados de ninguna forma. Actualmente, la mayoría de frutas y verduras han sido modificadas, bien por selección artificial, por hibridación o genéticamente. Así pues, por ejemplo, el plátano actual no se parece en nada al plátano salvaje, el cual tenía semillas bastante grandes en el interior; la nectarina es un híbrido de la ciruela y el melocotón; y la mayoría del maíz y la soja son organismos genéticamente modificados.
3) No haber probado nunca estos alimentos procesados o modificados. Una vez los hemos probado, nuestro gusto queda perturbado y ya no podemos confiar en nuestros instintos. Así por ejemplo, una vez hemos probado un producto azucarado, ya no apreciamos la dulzura de la fruta de la misma forma; o si condimentamos con sal o pimienta, ya no nos gusta sin condimentar.
Desde bebés, nos hacen comer alimentos procesados y modificados, así que no existe ninguna persona que pueda confiar en sus instintos.

Suponer que el hombre adulto necesita tomar leche para sus huesos mientras que ningún animal adulto toma leche, ni necesita tomarlo, es un misterio… ¿cómo se explica, bajo la teoría del nutricionismo, que un gorila o un elefante, etc. puedan tener unos huesos tan fuertes sin tomar lácteos? ¿Cómo lo hacen los animales herbívoros para desarrollar sus músculos si no toman ningún alimento rico en proteínas; por ejemplo, cómo puede la gacela ser un animal tan veloz? ¿De dónde extraen los animales carnívoros las vitaminas, minerales, antioxidantes, etc., si no comen vegetales? La respuesta es que no es necesario ingerir una gran cantidad de un cierto nutriente para satisfacer las necesidades del mismo. Los carnívoros extraen todos los minerales, vitaminas, glúcidos, ácidos grasos y proteínas de la carne o pescado. A los herbívoros son los vegetales los que les suministran todos estos nutrientes. Idem para los frugívoros, granívoros, etc. No hace falta ser omnívoro para obtener todos los nutrientes necesarios. Simplemente, es necesario alimentarse de aquellos alimentos adecuados para la especie. Si se hace el cálculo siguiendo la teoría de los nutrientes, los números no cuadran cuando se aplica a la naturaleza. ¿Por qué en los hombres debería ser diferente?

Al igual que la medicina, la nutrición actual tiene una visión materialista del hombre y de los alimentos; se les estudia como a un coche, mecánicamente, dividido en partes y componentes. Pero los hombres y los alimentos son seres vivos, mucho más complejos que una máquina. No solamente tenemos una parte física, sino también una parte emocional, la cual incluso se ha demostrado existe en las plantas. Y para las personas creyentes, también tenemos una parte espiritual. Todas estas partes están interconectadas y son inseparables. Podemos estudiar cada parte por separado para simplificar su estudio a nivel teórico, y maravillarnos de lo perfectos que son los seres vivos, pero nunca lograremos entender completamente su funcionamiento.

Nos dará mucha más información si estudiamos a los seres vivos como un todo, observando su comportamiento en su medio natural. En el caso que nos ocupa, el de la nutrición, podemos llegar a conocer las respuestas más importantes que plantea esta materia (qué alimentos constituyen la nutrición del hombre) simplemente observando a los animales en estado salvaje.

Observamos que hay animales herbívoros, carnívoros, frugívoros, granívoros e insectívoros. ¿De qué clase es el hombre? Si comparamos el hombre desde su punto de vista anatómico y fisiológico, es obvio que nos parecemos más a los frugívoros, los que se alimentan de fruta, como los primates. Sí, podemos alimentarnos también de una gran variedad de otros alimentos si la fruta escasea, por ello se dice que somos omnívoros: hojas, tallos, raíces, frutos secos, huevos, carne, pescado, etc., pero nunca será nuestra alimentación ideal, y sufriremos las consecuencias sobre nuestra salud. Cuanto más alejados de un alimento que podamos tomar directamente recogido de la naturaleza, cuantos más tratamientos sea necesario realizar para que sea posible ingerirlo y más herramientas para conseguirlo, más perjudicial será para nuestra salud. Así pues, la frutos secos como las nueces, no son tan idóneos como la fruta fresca, porque necesitamos cascanueces para poder abrir su cáscara y poder comerlos; es peor una verdura que sea necesario cocer, como la alcachofa, a una que podamos tomar cruda, como la lechuga; y ésta es preferible a un alimento que además, no podemos recoger con nuestras manos, sino que necesitamos útiles para cazarla, como la carne o el pescado.

Si abandonamos la visión mecanicista y preponderante del hombre frente a la naturaleza y tomamos una visión global, holística y humilde, nos daremos cuenta de que la ciencia de la nutrición es muy simple; no hacen falta largos y complicados estudios. Sería suficiente una sola sesión donde nos imaginamos que nos aislamos de nuestro mundo occidental y nos situamos en un medio natural, rodeados de árboles, plantas y animales de todo tipo; y nos preguntamos de qué nos podríamos alimentar de forma fácil, rápida, sin mucho esfuerzo, que nos diera un gran placer a los sentidos y nos satisfaga. No hace falta ser nutricionista, cualquier persona tendría que ser capaz de reconocer cómo alimentarse correctamente. Solamente hace falta conectar con la naturaleza. Y que conste que soy nutricionista, así que me estoy tirando piedras a mi tejado. 

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